Qué pasará me pregunto todos
los días, si estimados lectores, pues durante mucho tiempo después de estar
haciendo trabajos desde casa para la empresa a la cual estoy contratado
actualmente les cuento que me di a la tarea de salir a investigar las ciudades
que más están subiendo el índice de contagios en la pandemia del Covid-19, la
cuidad que elegí fue la Capital musical de Colombia Ibagué, el fin de semana
pasado durante el puente festivo opte por viajar como un ciudadano como
cualquiera sin utilizar mi profesión de excepciones de ser periodista.
Salí el viernes 26 de junio
rumbo al terminal de transportes, quise viajar en bus para observar que
protocolos exigen las empresas para poder abordar el bus y vivir la experiencia
propia de ser un ciudadano más de ver la realidad de viajar ver cómo se comporta cada pasajero y sobre
todo, ver como son los controles de la policía y en efecto verificar por mi
propia fuente, para poder escribir este texto. verificar la eficiencia de la secretaria de salud y vaya
sorpresa que me lleve.
Qué pasará si me falta algún
documento y no pueda viajar, pues lo estaría seguramente escribiendo para que
ustedes estimados lectores lo tengan en cuenta, pues en mi mente me imaginaba
una terminal muy controlada, me refiero a la del Salitre en Bogotá Colombia,
luego en mi mente imaginé una vía llena de retenes de la policía, pero la realidad fue otra.
Llegue al terminal, pregunto
por un bus que me lleve a Ibagué, primero que todo las páginas por Internet no
funcionan, veo que ahora entre menos inversión hagas y mayor ganancia tengamos
es lo mejor, veo que en cuestión de tecnología estamos quedados, hasta filas
virtuales toca hacer para comprar el día sin IVA, que a todas estas fue
malísimo, la platica se acabó o en efecto tomamos conciencia que la vida vale
mucho más que un descuento del 19%.
No tenía pasaje ya que fue
imposible comprarlo por la web y pagar Online, toco a la antigua, desplazarme
con efectivo por si tenía suerte de encontrar un pasaje, finalmente me venden
el de ida pero no de regreso, todo está lleno, bueno los documentos a
presentar, ni uno solo, lo único que presente fue la cédula, del resto pase sin
control de documentos.
Al ingreso antes de abordar
el bus, lavado de manos y jabón, el bus está muy limpio y se nota la
desinfección, única parada Terminal de Ibagué, salimos a las cinco de la tarde
durante el trayecto ni una sola parada ni siquiera de la policía, único reten
salida peaje de Chusacá del resto rindió. Llegamos a la Capital del Tolima a
las ocho empunto, nos toco hacer la fila, dos buses, al llegar me toman datos y temperatura, cosa
que no hicieron en Bogotá, ni un solo
policía revisando distancia o en efecto de dónde venimos y que vamos hacer, la
verdad fue relajado el viaje.
Al día siguiente me doy un
paseo por las calles para evaluar la situación y ahora me doy cuenta el porqué las personas están contagiadas y al momento de escribir este texto el
contagio cerró con 1090 casos, si estimados lectores soy testigo de verlo con
mis propios ojos, conté un total de 46 personas sin tapabocas como: Un par de
obreros arreglando algunos tubos, una señora de la tercera edad caminando con
una cómoda ropa deportiva, un par de jóvenes con sus mascotas caminando por la
Avenida Ambalá , por el lado de un centro comercial muy conocido la distancia
de dos metros como mínimo parece no ser
muy aceptada y tenida en cuenta pese a que por varios medios lo hemos repetido,
solo esperamos que esta pandemia no crezca mucho más, solo se espera que
realmente cada paso que demos sea muy
seguro y valoremos la vida, todo pasará, ya pronto estaremos en las calles sin
temor de contagiar al otro, no les niego sentí miedo al viajar y vivir en carne
propia lo que se siente estar compartiendo un bus con los demás viajeros,
regrese a Bogotá les cuento que fue pero que la ida.
Al tomar el regreso,
llegando al Terminal donde salí, la fila de 6 buses, las personas disgustadas
por querer bajarse rápido del bus, no había baño en el mismo, mucho menos en el
Terminal, todo cerrado, es decir aguantar, no quedaba otra.
Se acerca un policía y
cuando algunos de los usuarios solicitan un baño con urgencia la respuesta del
uniformado fue. “Señores calma todo está
en la mente no se pueden bajar toca esperar”. Difícil situación, pues solo dos
personas de la secretaria de Salud atienden la inmensa cantidad de buses y
cerca de veinte o treinta pasajeros por bus, es fatal la logística, al
descender toman datos, temperatura de llegada y que me llamarían en los
siguientes cuatro días para hacerme seguimiento sobre mi estado de salud, les
cuento, hasta hoy no he recibido ni una sola llamada por parte de la entidad,
señores cordial saludo, me siento bien no presento ningún malestar por el
momento pero algo si les cuento, amo esta profesión, me encanta el trabajo de
campo y hacer mis propias investigaciones y viajar para poderlo escribir.
Entonces a la fecha me
seguiré preguntando ¿Qué pasará cuando todo vuelva a la normalidad, seguiremos
siendo igual que antes o alguna enseñanza nos dejó el virus para contar a
nuestros hijos o nietos?
Wilson Mueses Cuarán
Periodista U.J.T.L.